Extracto de:
Guía para el diseño y puesta en práctica del PLC
Organismo Autónomo Programas Educativos Europeos y Fernando Trujillo Sáez
(Universidad de Granada)
De acuerdo
con las recomendaciones europeas para el fomento del multilingüismo y el
aprendizaje de lenguas a lo largo de la vida como medios para reforzar la
cohesión social, el diálogo intercultural y la construcción europea; y en el
marco de proyectos e iniciativas promovidos por el Ministerio de Educación,
Cultura y Deporte y las Comunidades Autónomas para la mejora de la Competencia
en Comunicación Lingüística, el Organismo Autónomo Programas Educativos
Europeos (OAPEE) pretende generar una dinámica de trabajo en los centros
educativos ligada al desarrollo profesional de los docentes a través de la
difusión de sus Proyectos Lingüísticos de Centros (PLC).
Es necesaria una intensificación del aprendizaje y la
enseñanza de idiomas en los países miembros, en aras de una mayor movilidad,
una comunicación internacional más eficaz combinada con el respeto por la
identidad y la diversidad cultural, un mejor acceso a la información, una
interacción personal más intensa, una mejora de las relaciones de trabajo y un
entendimiento mutuo más profundo.
Para conseguir estos fines, es necesario que se fomente
el aprendizaje de idiomas como una tarea a lo largo de toda la vida y que se
facilite durante toda la escolaridad, desde la enseñanza preescolar hasta la
educación de adultos.
Marco Común
Europeo de Referencia para las Lenguas: aprendizaje, enseñanza, evaluación. Capítulo
1, epígrafe 1.4.
Hoy en día un buen dominio de las lenguas extranjeras y
la capacidad para usarlas es una competencia clave esencial para funcionar en
el mundo moderno y el mercado de trabajo, que aumenta las oportunidades
educativas de las personas jóvenes y la movilidad profesional de los
adultos... El multilingüismo no es solo parte de la herencia europea sino
también una oportunidad para desarrollar una sociedad abierta, respetuosa de la
diversidad cultural y preparada para la cooperación.
Multilingual
Competences for Professional and Social Success in Europe“. Varsovia,
28-29 de septiembre
En esta
línea, el sistema educativo es, junto a la familia, el principal garante de la socialización
de los estudiantes y, por tanto, del desarrollo de sus competencias básicas.
Los centros educativos se convierten en espacios de crecimiento y formación
integral a través de la concreción del currículo y la selección de las
estrategias metodológicas más adecuadas, a través de la actuación del
profesorado y la interacción entre los mismos estudiantes, a través de la
evaluación y de la reflexión sobre el propio aprendizaje.
En este
sentido, el Proyecto Lingüístico de Centro (PLC) se presenta como la principal
vía de los centros educativos para promover el desarrollo de la competencia en
comunicación lingüística. La actuación coordinada de todos los agentes implicados
en la educación (desde el profesorado hasta las familias, pasando por la
administración, el personal de los centros del profesorado o la inspección educativa)
permite aspirar a un desarrollo amplio de esta competencia acorde con los retos
que se plantean en un mundo globalizado y multilingüe. El PLC, en este sentido,
recoge las inquietudes, las necesidades, los acuerdos y las decisiones
adoptadas por cada centro en aras de promover adecuadamente la competencia en
comunicación lingüística de su alumnado.
Por qué un Proyecto Lingüístico de Centro
Existen
diversas razones que justifican la necesidad de elaborar un Proyecto
Lingüístico de Centro. En primer lugar, la propia complejidad de la
competencia en comunicación lingüística requiere un acercamiento educativo
igualmente complejo. Por un lado, la competencia se descompone en diversas
subcompetencias (competencia lingüística, competencia discursiva y competencia
sociolingüística según el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas).
Por otro lado, esta competencia se actualiza en diversos ámbitos (privado,
público, lúdico o profesional), en diversos dominios y en diversos registros.
Además, la
competencia en comunicación lingüística es, según el Marco Común Europeo de
Referencia para las Lenguas, una competencia plurilingüe e intercultural. El
individuo integra en su competencia en comunicación lingüística el dominio y el
uso de las lenguas que constituyen su acervo lingüístico y usa su competencia
plurilingüe para la expresión, la comprensión, la interacción y la mediación
en situaciones comunicativas variadas.
Para el
desarrollo de la competencia en comunicación lingüística necesitamos todo el
currículo, todo el profesorado, toda la escuela, a la familia y su entorno, a
toda la sociedad. Para ello, es necesario que se pongan al servicio de los
estudiantes todos los recursos educativos disponibles: el saber hacer de todo
el profesorado, el potencial de todo el currículo, la capacidad de actuación
de la familia y la fuerza del entorno.
Así pues, el
Proyecto Lingüístico de Centro es necesario porque ante la importancia y la
complejidad de la competencia en comunicación lingüística y su desarrollo es
necesario responder con una actuación coordinada de todos los agentes
educativos y todos los recursos a su disposición
Qué es un Proyecto Lingüístico de Centro
El Proyecto
Lingüístico de Centro es la concreción del Proyecto Educativo de Centro en
relación con la competencia en comunicación lingüística. Así pues, el Proyecto
Lingüístico de Centro recogerá los valores, los objetivos y las prioridades de
actuación para promover el desarrollo de la competencia en comunicación lingüística.
Así mismo, el Proyecto Lingüístico de Centro deberá tener en cuenta las
características del entorno social y cultural del centro, recogerá la forma de
prestar atención a la diversidad del alumnado y la acción tutorial en lo
concerniente a la competencia en comunicación lingüística. Por último, el PLC
deberá respetar el principio de no discriminación y de inclusión educativa como
valores fundamentales y las actuaciones que se contemplen dentro del PLC
deberán tomar estos dos principios como ejes de actuación fundamental.
A partir de
este sentido del PLC como concreción del Proyecto Educativo de Centro, el PLC
supone cuatro realidades simultáneas. En primer lugar, el PLC es un análisis de
necesidades. Como análisis de necesidades, implica el manejo de datos en
relación con la competencia en comunicación lingüística del alumnado.
En segundo
lugar, el PLC es un plan estratégico de mejora de la competencia en
comunicación lingüística. A partir de los datos es necesario tomar decisiones
didácticas y organizativas. El diseño del plan estratégico de actuación
determina qué objetivos se plantea el centro en relación con la competencia en
comunicación lingüística, qué actuaciones se han de realizar, quién o quiénes
son responsables, qué recursos se necesitan, cuándo y por cuánto tiempo se
realizará la actuación y cómo se evaluará.
Para ello,
en tercer lugar, el PLC es un documento de coordinación. Las negociaciones para
el diseño del PLC toman cuerpo en un documento avalado por los órganos de
dirección y gestión de los centros, consensuado y aceptado por el claustro y
dado a conocer a las familias y a las instituciones pertinentes del entorno
del centro educativo. Además, el PLC es un documento dinámico que se revisa
periódicamente para observar su cumplimiento, ajustarlo a la realidad y tomar
decisiones en relación con su desarrollo.
Por último,
el PLC es una línea de trabajo en relación con la competencia en comunicación
lingüística. En este sentido, el PLC establece cuál es el modo de
funcionamiento o el marco pedagógico en el cual se quiere insertar el centro y,
además, plantea este modo de funcionamiento como un proceso de investigación
acción: analizamos necesidades, planteamos soluciones, nos coordinamos, las
ponemos en funcionamiento, las evaluamos y tomamos decisiones acerca de la
necesidad de reabrir el ciclo de trabajo. El PLC es, por tanto, un factor de
mejora y de innovación educativa.
La principal
responsabilidad en la elaboración y desarrollo del PLC recae, naturalmente,
sobre el equipo directivo. En última instancia, es su responsabilidad procurar
las condiciones para que las competencias básicas de los estudiantes se
desarrollen adecuadamente y para ello han de usar todas las herramientas a su
disposición.
Junto al
equipo directivo, el Consejo Escolar, el Claustro y los Órganos de Coordinación
Docente han de velar porque el PLC sea una herramienta de calidad y porque su
desarrollo sea exitoso. Así, la valoración del PLC por parte del Consejo
Escolar es un factor fundamental para su asentamiento en el centro y su
difusión entre las familias y el entorno; el compromiso del Claustro con un
documento que entienda como propio es decisivo para una ejecución satisfactoria
de las propuestas contenidas en el PLC; los Órganos de Coordinación Docente,
incluidos de manera fundamental los Departamentos lingüísticos en el caso de
los IES, son la fuente principal de propuestas de actuación dentro del PLC.
Cómo diseñar un Proyecto Lingüístico de Centro
En todo
caso, el primer paso para la elaboración de un PLC es la definición del estado
de la cuestión. A modo de informe, el centro educativo necesita conocer con
precisión cuál es el nivel de la competencia en comunicación lingüística del
alumnado, el uso que hace de ella y las estrategias de aprendizaje con las
cuales cuenta.
Además, el
PLC ha de tener en cuenta como eje fundamental el contexto lingüístico propio
del centro y su entorno. De este modo, el PLC puede ser un factor enriquecedor
en relación con la presencia de múltiples lenguas en el currículo escolar,
representando para todas ellas un proyecto común de colaboración entre
lenguas.
A partir de
este informe, el centro educativo debe establecer una serie de objetivos de
mejora, los cuales suponen la finalidad principal del PLC. Estos objetivos han
de ser operativos, concretos y precisos: el equilibrio entre la ambición de una
mejora razonable y la conciencia de lo posible dentro del ámbito de actuación
del centro y su profesorado marca las posibilidades de éxito del PLC. Además,
los objetivos pueden incluir indicaciones tanto a corto, medio y largo plazo
como para las distintas etapas y niveles.
El siguiente
paso es la definición de propuestas de actuación. Estas propuestas de actuación
se pueden desarrollar en dos contextos distintos: dentro del centro y fuera del
centro. En ambos casos es necesario considerar la secuencia de trabajo para
cada propuesta, las personas implicadas (estudiantes, profesorado, familias,
agentes externos, etc.), la temporalización, los recursos necesarios y los indicadores
que se habrán de observar y analizar para considerar si la actuación ha sido
exitosa o no
Finalmente,
el PLC debe incluir cuáles serán los mecanismos de evaluación para constatar
la mejora. Tanto la evaluación de diagnóstico como la evaluación y
autoevaluación de estudiantes y profesorado son necesarias para analizar si el
PLC ha tenido incidencia en la competencia en comunicación lingüística del
alumnado y se han cumplido, por tanto, los objetivos previstos. Así mismo, el
PLC debe incluir los mecanismos de revisión del propio PLC a lo largo de su
desarrollo y en cursos sucesivos.
Proyecto Lingüístico de Centro: Posibles líneas de actuación
Las posibles
líneas de actuación son el Currículo Integrado de las Lenguas (CIL) y el
Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lenguas (AICLE) para el desarrollo del
plurilingüismo, la Atención a la Diversidad desde la perspectiva de la
competencia en comunicación lingüística y las Propuestas de Mejora de la
competencia en comunicación lingüística a partir de los resultados de la
evaluación de diagnóstico.
La integración del currículo
El
movimiento de integración del currículo entronca con la mejor tradición
educativa para superar las barreras artificiales creadas entre las materias o
áreas de conocimiento académico además de vincular el currículo con los
intereses personales de los estudiantes y con cuestiones de interés social.
Para ello el currículo imita a la realidad: desde la perspectiva lingüística,
en situaciones reales es cada vez más frecuente utilizar diversas lenguas de
manera simultánea o consecutiva para resolver una tarea (currículo integrado
de las lenguas) o usar una diversidad de lenguas para acceder a los contenidos
académicos y para realizar nuestros aprendizajes (aprendizaje integrado de
contenidos y lenguas).
Además, el
currículo ofrece las condiciones para hacer una oferta integrada de enseñanza.
Entre los contenidos de las áreas lingüísticas se encuentran los textos académicos
y, además, las “áreas no lingüísticas” tienen una base lingüística tan
importante que hace que dudemos si el uso de la etiqueta “no lingüísticas” es
acertado en absoluto.
Escuela inclusiva y atención a la diversidad
La atención
a la diversidad es un principio fundamental de nuestro sistema educativo. La
Ley Orgánica de Educación afirma con claridad que la inspiración de nuestro
sistema educativo son principios como (a) la calidad de la educación para todo
el alumnado, independientemente de sus condiciones y circunstancias y (b) la
equidad, que garantice la igualdad de oportunidades, la inclusión educativa y
la no discriminación y actúe como elemento compensador de las desigualdades
personales, culturales, económicas y sociales, con especial atención a las que
deriven de discapacidad.
Así pues, el
primer paso para poder construir una escuela inclusiva es estar preparado para
hacerlo y las claves son la información y la formación.
Propuesta de mejora lingüística
La base del
PLC es la toma de decisiones para la mejora de la competencia en comunicación
lingüística a partir de datos. Además de la autoevaluación y la evaluación
formativa, la evaluación de diagnóstico es hoy la mejor herramienta para tomar
el pulso al centro educativo en relación con las competencias básicas.
Los datos de
la evaluación de diagnóstico indican las fortalezas y las debilidades en
relación con la competencia en comunicación lingüística en un centro
determinado. Con esos datos podemos analizar si el PLC contempla tanto la
oralidad como la literacidad y si existe una relación adecuada entre ellas, si
se incorpora una variedad de géneros, registros, dominios o ámbitos
específicos a través de las secuencias CIL o AICLE y si a través de estos se
están trabajando las actividades lingüísticas, las estrategias y las habilidades
necesarias con el planteamiento didáctico apropiado: por ejemplo, un aspecto
singularmente destacado de la evaluación de diagnóstico es la valoración de la
lectura, una actividad lingüística fundamental en el mundo académico. Por esta
razón, mención especial dentro del Proyecto Lingüístico de Centro merece la
biblioteca escolar. La biblioteca escolar hoy es un elemento fundamental del
centro educativo como complemento esencial del currículo para la búsqueda y el
tratamiento de la información, por lo que es el punto de encuentro afortunado
entre el centro, la familia y el entorno y es, por tanto, un motor fundamental
de las competencias básicas del alumnado y, de manera particular, de su
competencia en comunicación lingüística.
Estas
propuestas de mejora pueden ser diseñadas y ejecutadas en tres sentidos
relacionados. Los datos pueden estar demandando del centro un enfoque menos
“gramatical” o “formal” de la enseñanza de lenguas, una mayor presencia de
actividades comunicativas en el aula o una mayor colaboración entre las
materias o áreas de conocimiento.
En resumen,
cada centro debe definir cuáles han de ser las líneas de actuación adecuadas
para el desarrollo de la competencia en comunicación lingüística de su
alumnado. Para ello los datos de la autoevaluación del propio alumnado, de la
evaluación formativa realizada por el profesorado y de la evaluación de
diagnóstico realizada por la Administración Educativa nos permiten dibujar un
panorama donde se vean con claridad nuestras fortalezas y debilidades respecto
a esta competencia.
Proyecto Lingüístico de Centro y políticas lingüísticas europeas. El Portfolio Europeo de las Lenguas
El Proyecto
Lingüístico de Centro (PLC) y el Portfolio Europeo de las Lenguas (PEL) son dos
herramientas complementarias. El PLC es un documento de centro que pretende la
reflexión conjunta, la negociación, la coordinación y la evaluación de
propuestas de mejora de la competencia en comunicación lingüística mientras
que el PEL es un documento personal del estudiante con valor formativo e
informativo. Desde este punto de vista, el PLC coordina una diversidad de
propuestas cuyos resultados se pueden observar en el PEL.
El Portfolio
Europeo de las Lenguas (PEL) es una de las más exitosas propuestas de política
y educación lingüística en Europa. La combinación de los tres elementos del
PEL (Pasaporte, Biografía y Dossier) han hecho de esta herramienta un potente
aliado para los centros educativos y los docentes que han apostado por una
enseñanza de lenguas que fomente la autonomía, el aprender a aprender y la
competencia social, ciudadana e intercultural. Precisamente, el potencial del
PEL lo convierte en un aliado insustituible para el desarrollo del Proyecto
Lingüístico de Centro y para cada una de las posibles líneas de actuación
descritas anteriormente (currículo integrado de las lenguas, aprendizaje
integrado de lenguas y contenidos, atención a la diversidad y propuestas de
mejora a partir de los resultados de la evaluación de diagnóstico).
Cómo integrar proyectos en el Proyecto Lingüístico de Centro: centro, familia, entorno
El PLC
pretende poner a disposición de los estudiantes todos los recursos posibles
para contribuir así al desarrollo de su competencia en comunicación lingüística.
Para ello, el PLC no se limita al espacio del aula sino que considera también
la incidencia en las competencias básicas del alumnado del centro, la familia
y el entorno: si el aula es la unidad fundamental de actuación didáctica, el
centro, la familia y el entorno son los espacios de expansión en los cuales la
competencia se pone en funcionamiento para la resolución de problemas reales
de la vida cotidiana.
Así, dentro
del centro hay, entre otras, cuatro propuestas interesantes para el desarrollo
de la competencia en comunicación lingüística. La primera es el Plan de
lectura y biblioteca del centro educativo; la segunda, el uso de las TIC y la
educación mediática; la tercera, las actividades complementarias que se
realizan en el centro (teatro, recitales, concursos de creación literaria,
etc.); y la cuarta es la participación en proyectos educativos europeos - que
de manera tan clara y decisiva han servido para dar sentido al aprendizaje de
lenguas extranjeras y para contribuir al desarrollo de una competencia
lingüística plurilingüe en el alumnado y el profesorado.
El PLC -
como parte del Proyecto Educativo de Centro - debe ser conocido por las
familias para, de esta forma, conseguir cuatro objetivos fundamentales: informar,
formar, participar y cooperar. El PLC informa a las familias de las decisiones
tomadas por el centro para la mejora de la competencia en comunicación
lingüística de sus hijos e hijas, para lo cual debe explicar con claridad cuál
es el punto de partida y dónde se espera llegar. Desde colaborar en actividades
puntuales (cuenta-cuentos, ferias del libro, celebraciones, etc.) hasta una
participación intensiva en la línea de las Comunidades de Aprendizaje, el
centro debe mostrar a las familias qué se espera de ellas y cómo se integrará
su participación en la vida del centro.
En el mismo
sentido, la colaboración con el Ayuntamiento y las instituciones locales puede
permitir que el alumnado de un centro participe en actividades de mayor
envergadura que las realizadas en un centro. El teatro, la música o la danza
son espectáculos que expanden nuestra competencia en comunicación lingüística
y nuestra competencia social y cultural (entre otras) con viveza y emoción.
En
definitiva, el PLC puede ser una ventana abierta al mundo para encontrar
recursos y espacios para el desarrollo de la competencia en comunicación
lingüística. En cierto modo, el replanteamiento del desarrollo de esta
competencia no ya desde las actividades de aula sino desde un enfoque global y
coordinado puede ser importante no sólo para nuestro alumnado sino también para
sus familias y el entorno, los cuales pueden descubrir a través del PLC la
importancia de su implicación en la construcción de las competencias básicas
de los ciudadanos y las ciudadanas del mañana.
Cómo evaluar un Proyecto Lingüístico de Centro
Evaluar es
una parte fundamental de enseñar al menos en dos sentidos diferentes. Por un
lado, evaluar es la actividad que realiza el docente para regular el
aprendizaje, es decir, para detectar dónde tiene dificultades un estudiante e
intentar ayudarle; por otro lado, evaluar es la actividad que realizan tanto el
alumnado como el profesorado para analizar el proceso de enseñanza y
aprendizaje y considerar si se ajusta a las necesidades de los estudiantes, a
los condicionantes del currículo, a los principios establecidos por el centro
en su Proyecto Educativo de Centro y a las metas que la sociedad establece para
la escuela.
El PLC, como
actividad global para la mejora de la competencia en comunicación lingüística,
ha de ser evaluado para mejorar su eficacia y contribuir, así, de la mejor
manera posible a su cometido principal. Para ello es necesario definir desde un
principio los indicadores que utilizaremos para evaluar cada actuación así
como los datos que necesitamos para evaluarla y los mecanismos de recogida de
datos más pertinentes en cada ocasión.
Así, por
ejemplo, si uno de los objetivos es un desarrollo adecuado de la literacidad y
la oralidad a través de las áreas curriculares, un indicador apropiado podría
ser el número y porcentaje de textos escritos y orales que han de producir y
recibir los estudiantes y cómo serán valorados (pues aunque se produzcan textos
orales en clase, el peso de un posible examen escrito desnivela el equilibrio
de la actividad de aula).
Evidentemente,
el carácter global del PLC también implica una evaluación global de la
competencia en comunicación lingüística del alumnado. Para ello, el mejor
mecanismo de evaluación en el marco de un PLC es un portafolio: una simple
prueba escrita como el examen no es suficiente para recoger la riqueza de
posibilidades de desarrollo a partir de la participación en las actuaciones
del PLC.
Junto al
portafolio es necesario ofrecer al alumnado una guía para la evaluación y la
autoevaluación. El diseño de matrices de evaluación, o rúbricas, puede servir
para aumentar el nivel de transparencia de la evaluación, para ofrecer pautas
de trabajo al alumnado y para hacer cómplices de la evaluación tanto al
alumnado como a sus familias.
Conclusiones
La escuela
no es el único espacio donde se desarrollan las competencias básicas del
alumnado, pero sí un espacio privilegiado donde los profesionales de la
educación pueden contribuir al crecimiento efectivo y completo de sus
competencias. Para ello, la actuación global, coordinada y convenientemente
evaluada de los profesionales y todos sus recursos es absolutamente necesaria,
llegando a contemplar dentro de su actuación incluso lo que está más allá de
las paredes del centro educativo: la familia, la comunidad, el entorno.
Cada
Proyecto Lingüístico de Centro es genuino pues responde a las necesidades -
igualmente genuinas - de su alumnado, de sus familias y de su entorno, en
conexión con los recursos y los agentes educativos del propio centro, que son
siempre también particulares. En este caso, como en tantos otros en Educación,
no valen las recetas prescritas. Cada Centro tiene que hacer su camino y convertir
su Proyecto Lingüístico de Centro en un factor de potenciación y crecimiento de
la competencia en comunicación lingüística de su alumnado.
ANEXO: PLC COMUNIDAD VALENCIANA
Según el DECRETO 127/2012, de 3 de agosto, del Consell,
por el que se regula el plurilingüismo en la enseñanza no universitaria en la
Comunitat Valenciana, todos los centros sostenidos con fondos públicos de la
Comunitat Valenciana deberán elaborar un Proyecto Lingüístico de Centro (PLC)
en el que se definen, en líneas generales, las actuaciones de los centros en
referencia al uso y enseñanza de las lenguas tanto en el entorno escolar como
fuera de él. En la Comunitat Valenciana,
la propia concepción del currículo de las áreas lingüísticas, poner el énfasis
en el uso social de las lenguas en diferentes contextos comunicativos, hace
evidente la necesidad de organizar sus usos para conseguir en todo el alumnado
una buena competencia comunicativa plurilingüe integrada por todas las lenguas.
Además, en nuestra realidad social y lingüística, las dos lenguas oficiales
presentan una situación disimétrica y por lo tanto, hay que favorecer la
presencia y uso del valenciano en la institución escolar.
Titulación
de inglés y otras lenguas extranjeras
B2 del Marco Común Europeo de Referencia (MCER):
posibilita que el profesorado vehicule las diferentes áreas en todas les enseñanzas no
universitarias, siempre que esté en posesión de las titulaciones o condiciones académicas
y administrativas requeridas para impartir la docencia en esos niveles. Será el nivel
requerido para poder vehicular el área en lengua extranjera a partir del curso 2013-142.
Certificado de capacitación en lengua extranjera: posibilita
que el profesorado vehicule las diferentes áreas en todas les enseñanzas no
universitarias, siempre que esté en posesión de las titulaciones o condiciones
académicas y administrativas requeridas para impartir la docencia en esos
niveles. Será requisito indispensable a partir del curso 2016-2017.
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